Consumir menos sal sería esencial para los pacientes que sufren de esclerosis múltiple porque este ingrediente acelera la progresión de la enfermedad.
Pacientes con esclerosis múltiple deben reducir su consumo de sal para limitar la progresión de su enfermedad, según los resultados de un estudio argentino publicado en la revista médica The Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry.
El exceso de sal aumenta la presión arterial y consecuentemente el riesgo de morir de enfermedades cardiovasculares, según los resultados de un reciente estudio publicado en la revista médica New England Journal of Medicine. Sería responsable de 1,65 millones muertes anuales en todo el mundo.
Pero además de eso, investigadores argentinos del Instituto de Neurología de Buenos Aires descubrieron que consumir demasiada sal favorece el desarrollo de la esclerosis.
Esta enfermedad autoinmune afecta entre 70000 y 90 000 personas solo en Francia. Entre 3000 y 5000 nuevos casos son diagnosticados cada año con un neto predominio sobre las mujeres. Dificultad para caminar, fatiga, debilidad en las extremidades, dolor crónico son los síntomas que acompañan a la enfermedad.
El consumo de sal debería reducirse a unos 2 gramos
El Dr. Mauricio Farez y su equipo de investigación analizaron durante dos años el consumo de sal en 70 pacientes con esclerosis múltiple, lo que les permitió comparar la progresión de la enfermedad.
Los pacientes que consumieron entre 4,8 y 2 g de sal por día vieron como su condición evoluciono más rápidamente que aquellos que aderezaban ligeramente sus platos con menos de 2 g por día. El riesgo de recaída se multiplicó por tres en los pacientes que consumían entre 2 y 4,8 g / día explican los autores del estudio.
La dosis diaria de sal recomendada por la Organización Mundial de la salud es de 2 g por día.
Pero los europeos consumen sal de forma por demás notable, por ejemplo, los Españoles tan aficionados al jamón curado; a pesar de que es un conocido factor de riesgo de hipertensión y enfermedad cardiovascular.
Consumir menos sal, preparar los menús con productos frescos que no hayan sido sometidos a ningún proceso y evitar el consumo de productos industriales a menudo demasiado salados.
