En personas con indigestión frecuente o desequilibrios de la microbiota, un nivel bajo de ácido gástrico puede contribuir a una digestión deficiente de las proteínas y a una menor capacidad de control microbiano.

Cuando el cuerpo es incapaz de producir suficiente ácido en el estómago, se han descrito distintos síntomas por falta de ácido en el estómago:
- Falta de esterilización en los alimentos
- Mala digestión de las proteínas
- No se activa la pepsina
- Falta de activación del factor intrínseco
- Pobre estimulación en la producción y suministro de bilis y enzimas
- Cierre del esfínter esófagico no funcione de forma óptima
- La apertura del esfínter pilórico se inadecuada
El nivel de acidez del estómago es un factor clave en la digestión.
Una acidez adecuada permite la activación de enzimas digestivas y la correcta descomposición de los alimentos, especialmente de las proteínas.
En algunos enfoques clínicos se prioriza la reducción de la acidez gástrica mediante fármacos como el omeprazol, una estrategia que en determinados casos alivia síntomas, pero que no siempre aborda el origen del problema en todos los pacientes.
El volumen normal de ácido gástrico suele situarse entre 20 y 100 mL, con un rango de pH aproximado de 1,5 a 3,5.
Debido a la naturaleza logarítmica de la escala de pH, pequeñas variaciones dentro de ese rango suponen grandes diferencias en la capacidad digestiva.
El volumen normal del ácido del estómago es de 20 a 100 mL con un rango de pH de 1.5 – 3.5.

Algunas personas utilizan estrategias dietéticas y de estilo de vida para apoyar la función digestiva cuando sospechan una acidez gástrica baja.
10 maneras de aumentar el ácido estomacal
Los siguientes consejos pueden ayudarte a mejorar la digestión, si tienes los niveles de ácido del estómago bajos.
Seguir estas estrategias, puede reducir el estrés en el sistema digestivo y absorber los nutrientes con mayor eficacia.
Lo que ayudará a tu cuerpo a tener los recursos necesarios para producir el ácido del estómago adecuado en el futuro.
1. Nutrición líquida durante todo el día
Al menos la mitad de tu comida debe ser en forma líquida como un batido de proteína, un batido verde, sopas o caldos, ya sean de verduras o de carne.
Los batidos de proteínas son pre-metabolizado y su digestión es simple y no depende de la producción de ácido clorhídrico.
Si tienes el nivel de ácido clorhídrico bajo es conveniente tomar de 1 a 2 batidos de proteínas a diario para mejorar la absorción de aminoácidos y reducir el estrés sobre el sistema gastro-intestinal.
2. Incluir jengibre en la dieta
El jengibre es uno de las mejores nutrientes para potenciar los jugos digestivos.

El jengibre forma parte de un grupo de hierbas llamadas Generadores aeromotríces junto con menta, anís, cardamomo, cilantro, etcetera.
Puede ayudar beber 2-3 tazas de té de jengibre cada día, no necesariamente deben estar calientes.
Una 1/2 pulgada de raíz de jengibre fresco en el batido verde o simplemente incluir jengibre molido en los alimentos.
También puedes consumir jengibre fermentado, algo común en platos asiáticos como el kimchi.
3. Hidratación fuera del horario de comida
Es especialmente importante si tus niveles de jugos gástricos son bajos.
Una óptima hidratación ayudará a activar la motilidad intestinal y empujar el contenido a través del sistema digestivo reduciendo la fermentación de los alimentos y evitando toxicidad en el organismo.
Pero hay que tener especial cuidado si por lo general no has estado bebiendo agua durante mucho tiempo.
Si sufres de sequía corporal, lo mejor es que comiences a incluir el agua de forma lenta.
Así evitas pasar de estar matando las células por sequía a ahogarlas por inundación repentina de tanta agua consumida.

4. Evita líquidos al menos media hora antes de comer
En el momento que vayas a consumir carne o cualquier otro tipo de alimento más pesado (no batidos de frutas o ensaladas de verduras), puede ayudar abstenerce de beber agua potable al menos 30 minutos antes de la comida.
Lo que puede prevenir que los jugos gástricos se diluyan, afectando la digestión.
5. Evita beber agua o líquidos después de una comida
Para lograr una óptima digestión, puede ayudar abstenerse de ingerir agua o líquidos hasta al menos una hora después de una comida.
Facilitando que la actividad de los jugos gástricos sea adecuada, al mismo tiempo que esteriliza, y favorece el metabolismo de proteínas, etcétera.
Y un detalle muy importante, es que de esta forma previenes el reflujo gástrico.
6. Utilizar limón y vinagre de manzana
Exprimir limón o una mezcla de jugo de limón con vinagre de de manzana en la carne y verduras, suele utilizarse para la metabolizar los alimentos.
Esto permite una mejor digestión y absorción de nutrientes.
También puedes dejar marinando los alimentos en limón o en vinagre de sidra de manzana o simplemente añadir como aderezo antes de su consumo.

7. Comenzar a comer alimentos crudos al principio de la comida
Si comes alimentos crudos y cocidos al mismo tiempo, causas un gran descontrol en el proceso digestivo.
Necesitas ciertas Enzimas para procesar los alimentos crudos, al comer crudo 7 cocido al mismo tiempo, esas enzimas no intervienen.
Por otro lado, los alimentos crudos son procesados más rápido que los cocidos, y son los primeros en ser eliminados.
El problema es que al mezclar los alimentos, los crudos no pueden ser eliminados, lo que facilita su fermentación y sirven de alimento a las bacterias oportunistas de los intestinos.
Esa es una de las causas por las cuales se dan las flatulencias, e hinchazón abdominal.
8. Incluir vegetales fermentados en la dieta permite aumentar el ácido estomacal
Alimentos fermentados como el chucrut, el kimchi, encurtidos, jengibre conservado en vinagre, etcétera, todos ellos contienen ácidos orgánicos, enzimas y probióticos que ayudan a mejorar las secreciones de jugo digestivo.
Puede ayudar consumir cualquiera de ellos con las comidas más pesadas y sobre todo con comidas ricas en proteínas.

9. Incluir bebidas fermentadas en la dieta
Bebidas fermentadas tales como vinagre de manzana, kefir de agua de coco, así como agua con limón (no fermentado) contienen ácidos orgánicos que tienen un efecto antimicrobiano.
De esta forma, se puede influir en el entorno microbiano del estómago, donde pueden estar presentes microorganismos como Helicobacter pylori.
El equilibrio de esa microbiota gástrica se considera un factor relevante dentro de la fisiología digestiva.
10. Ácido estomacal y la calma antes de comer
La actividad del sistema nervioso influye en los procesos digestivos.
Cuando predomina el sistema nervioso parasimpático —asociado al reposo y la digestión— el organismo activa de forma más eficiente los mecanismos implicados en la secreción de jugos gástricos.
En situaciones de estrés, el cuerpo entra en un estado de “lucha o huida”, en el que la digestión pasa a un segundo plano. En personas con digestiones sensibles, ese contexto puede influir en la tolerancia a comidas más pesadas.
Por este motivo, algunas personas optan por alimentos más ligeros o de fácil digestión —como batidos o ensaladas— en momentos de alta carga de trabajo o tensión.
Las comidas ricas en proteínas suelen tolerarse mejor cuando se realizan en un entorno tranquilo y sin prisas, lo que favorece una respuesta digestiva más eficiente.
Técnicas sencillas de respiración lenta y profunda antes de comer pueden ayudar a inducir un estado de relajación que favorezca el proceso digestivo.
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Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Ante síntomas persistentes, empeoramiento del estado de salud o cualquier duda clínica, es recomendable consultar con un profesional cualificado.