Enfermedad crónica del riñón
Con los fallos en la función renal, se producen una serie de trastornos en el organismos, entre los cuáles podemos mencionar : acumulación de líquidos así como de residuos y de sustancias tóxicas que normalmente se excretan por el riñón. También causan otros problemas, tales como anemia, presión arterial alta, acidosis (acidez excesiva de líquidos corporales), trastornos de colesterol y ácidos grasos y enfermedades en los huesos. El término renal se refiere a los riñones, por lo que que es común llamar a la enfermedad renal como insuficiencia renal.
La enfermedad renal crónica se detecta cuando se comienzan a producir una pérdida gradual y por lo general permanente de la función a largo plazo. Esto ocurre de forma paulatina, por lo general durante meses o años. Los fallos en dicha función se dividen en cinco etapas, cada una de ellas de mayor gravedad :
- Daño renal leve: la tasa de filtración glomerural se mantiene arriba de sus parámetros normales
- Disminución de la función renal leve: comienzan a disminuir los valores de filtración
- Disminución moderada de la función renal: la disminución en los valores se acentúa.
- Disminución grave de la función renal: los valores de filtración se aproximan a mínimos críticos./li>
- Insuficiencia renal: es inferior a al valor mínimo normal, el riñón prácticamente es incapaz de cumplir su función y tiene que ser asistido mediante diálisis.
La tasa de filtración glomerular IFG o GFR por sus siglas en ingles tiene sus valores en normales en el rango desde los 90 a 120 mL/min/1,73 metros cuadrados, donde ml es la cantidad de líquido medida en mililitros, min es el tiempo en minutos y el 1,73 es la constante para el tamaño de una persona en promedio.
Aunque la enfermedad renal crónica a veces resulta de enfermedades primarias de los propios riñones, las principales causas son la diabetes y la presión arterial alta. La diabetes tipo I y II causan una condición llamada nefropatía diabética, que es la principal causa de la enfermedad de riñón en el mundo. La presión arterial alta (hipertensión), si no se controla, puede dañar los riñones con el tiempo.
Lo mejor es ponerse en manos de los especialistas al menor indicio de los fallos en la función renal, sin embargo es buena idea ayudar a dichos especialistas y lo mejor para ello puede ser seguir con una dieta conforme a su situación de salud, la cuál evidentemente deberá estar acorde al progreso de la enfermedad.

