El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias que afecta cerca de 150 millones de personas en todo el mundo, en España , se estima que alrededor del 15 por ciento de la población adulta y un 10 por ciento de menores sufren de asma.
Una de sus características principales, aunque pueden variar entre las persona, son los episodios recurrentes de sibilancias, opresión en el pecho, disnea, tos, dificultad para respirar, particularmente en la noche o temprano en la mañana, así como con el esfuerzo físico o después de la exposición a polvos orgánicos o inorgánicos.
Estos síntomas se asocian generalmente a la obstrucción extendida pero variable de las vías respiratorias, que es reversible espontáneamente o con tratamiento.
¿Cuáles son los síntomas?
Se sospecha de la existencia de asma en presencia de uno de los siguientes signos o síntomas: tos, sibilancia, opresión en el pecho recurrente y dificultad para respirar. El eczema, la rinitis alérgica, historia familiar de asma o enfermedad atópica a menudo están asociados con ella. Una observación de pecho normal no excluye la hipótesis de asma.
¿Qué causa o causas pueden exacerbar el asma?
Los síntomas de asma pueden ocurrir o empeorar en presencia de:
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La actividad física.
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Las infecciones virales.
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Los animales domésticos.
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Las plumas de las aves.
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exposición prolongada a los ácaros del hogar.
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Alergenos como el polén, en la estación primaveral.
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Los alteraciones bruscas de la temperatura del aire.
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Las emociones fuertes, especialmente cuando provocan risas o llanto.
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Medicinas, como el ácido acetilsalicílico y los betabloqueantes.
¿Cómo se diagnóstica el asma?
El diagnóstico del asma se basa en:
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Historia clínica: Determinada por la presencia de síntomas y características relacionadas con la exposición a factores de agresión.
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Pruebas específicas: Para determinar signos de obstrucción bronquial, aunque un examen normal puede permitir el diagnóstico.
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Evaluación funcional: Para la evidencia de obstrucción bronquial respiratoria, la presencia de hiperreactividad bronquial y la limitación variable en el flujo aéreo.
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Evaluación de la atopia.
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La exclusión de situaciones que pueden confundirse con asma.
Clasificación de los ataques de asma
Los ataques de asma pueden ser leves, moderados, severos y con detención respiratoria inminente, dependiendo de los síntomas. De ahí la importancia de tener un medio para contrarrestar un ataque de asma, sobre todo, la falta de aliento.
Las crisis muy graves pueden poner la vida en riesgo, así que es vital tomar todas las medidas necesarias para prevenir y estar preparados para el ataque tan pronto como sea posible.
Normalmente, las crisis se instalan lenta y progresivamente, así si la persona está prestando atención, puede tener tiempo para usar el medicamento (generalmente inhalador) correspondiente al tratamiento prescrito por el médico y así superar la crisis.