Tumores malignos

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Los tumores malignos son extremadamente peligrosos para la vida de cualquier organismo.
Tumores malignos metástasis

Básicamente, un tumor es una masa de tejido que se forma a partir de células cancerosas.

Los tumores pueden ser benignos o malignos.

El proceso de desarrollo del tumor se debe a la división descontrolada de las células.

Células capaces de invadir el tejido vecino y provocar la tan temida metástasis en otros órganos.

Los tumores malignos se distinguen por las siguientes tres características:

  1. El tumor produce células anormales, células que se diferencian de tejidos u órganos de los cuales se originaron.
  2. El tumor se caracteriza por polimorfismo celular, es decir, tendrá células nuevas que poseerán estructura heterogénea
  3. El crecimiento del tumor es autónomo, o sea, su división no puede ser controlado por el organismo.

Actualmente, la oncología es la rama médica que se dedica al estudio del cáncer, por lo tanto, abarca a los tumores malignos.

Según las estadísticas, los tumores malignos a menudo son una de las causas más importantes de muerte.

Ocupan el segundo lugar en el mundo entre todas las causas de muerte de la población.

Solo las enfermedades cardiovasculares están por delante de esta patología.

Se estima que 6 millones de personas están expuestas al cáncer cada año y 5 millones de ellas mueren al año.

Los hombres enferman 1.5 veces más que las mujeres.

Dependiendo del sexo, la ubicación de un tumor maligno es diferente.

Por lo tanto, en la población masculina, los órganos más vulnerables, son:

  • Pulmones.
  • Estómago.
  • Próstata.
  • Intestino grueso.

Las mujeres son más susceptibles a los tumores en:

  • Senos.
  • Útero.
  • Estómago.
  • Piel.
  • Intestinos (delgado y grueso).

¿Será un sencillo lunar o acaso un temido melanoma?

Causas para que se formen tumores malignos

Los oncólogos creen que las razones para la formación de un tumor maligno son múltiples.

Consideran que es imposible identificar un factor único que conduzca a la formación de los tumores malignos.

Los estudios, indican que la mayoría de las veces el desarrollo de un tumor maligno se ve afectado por el entorno externo, más que por la herencia.

Se han evaluado y analizado cuidadosamente más de 30 mutaciones celulares que conducen al desarrollo tumoral.

Los resultados mostraron que hasta un 30% de estas mutaciones ocurrieron debido a factores internos.

En cambio, aproximadamente entre un 70 a 90% dependía directamente de la influencia de factores nocivos del entorno externo.

Entre ellos:

  • El consumo de alcohol.
  • Tabaquismo.
  • Efecto negativo en el cuerpo de la radiación ultravioleta y la radiación ionizante.
  • Algunos virus.

Causas por las cuales se originan tumores malignos

La teoría moderna oncológica distingue las siguientes causas para el desarrollo de tumores malignos:

Efectos en el cuerpo de carcinógenos químicos

Efecto tanto local, como en todo el cuerpo.

Por ejemplo, los deshollinadores desarrollaban tumores escrotales, los fumadores padecen tumores pulmonares.

Y, las personas que trabajaron con amianto padecen tumores pleurales, etc.

Efectos en el cuerpo de carcinógenos físicos

Dos tipos de radiación se clasifican como carcinógenos físicos.
Dos tipos de radiación se clasifican como carcinógenos físicos
La radiación ionizante (rayos X, rayos gamma, partículas atómicas), así como la exposición a los rayos ultravioleta que provocan el desarrollo del carcinoma cutáneo.

Causas genéticas que propician el desarrollo de formaciones malignas

Una pequeña proporción de tumores malignos se pueden desarrollar en humanos como resultado de la predisposición genética.

Un tumor de mama en niñas cuyas madres han sufrido una enfermedad similar se produce con una frecuencia de hasta tres veces más que en la población en general.

Lo mismo ocurre con los tumores del intestino grueso, un tumor de la glándula endocrina.

Al día de hoy se ha demostrado y rastreado un vínculo genético con 50 variedades de tumores.

Dependencia del desarrollo de tumores malignos en el área geográfica

Es un fenómeno que no ha sido científicamente explicado.

Pero, se establece que los factores geográficos tienen una cierta influencia en el desarrollo de tumores en la población que vive en el mismo territorio.

Los científicos creen que la influencia es ejercida por factores tales como: características de la nutrición, el clima, la situación ecológica, etc.

Influencia de virus oncogénicos

No se pueden excluir factores infecciosos capaces de provocar el desarrollo de un tumor maligno.

Está demostrado que la hepatitis B puede provocar tumores hepáticos.

El virus del herpes simple de tipo 2 (VHS-2) causa tumores del cuello uterino.
Influencia de virus oncogénicos
Sin embargo, los científicos señalan que algunos de estos factores no son suficiente para que una persona desarrolle un tumor maligno.

Es necesario combinar varias razones, así como anomalías del sistema inmune humano.

Otros motivos por los cuales se forman tumores malignos

Existen muchas teorías sobre el origen de los tumores malignos, entre ellas:

  • El concepto inmunológico sugiere que incluso el menor mal funcionamiento del sistema inmune puede conducir a la formación de un tumor. Los partidarios de esta teoría creen que si la inmunidad no destruye las célula mutadas, entonces pueden desarrollarse tumores a partir de ellas.
  • La teoría del virus existe desde 1946 y supone que los virus son capaces de transformar células sanas en células tumorales. Sin embargo, en la actualidad, solo unos pocos virus han demostrado ser patógenos.
  • Teoría de las yemas embrionarias propugna por que los tumores se desarrollan a partir de células latentes que permanecen en el embrión. Bajo la influencia de una serie de factores, comienzan a crecer y desarrollarse. Sin embargo, se ha demostrado que esta teoría es aplicable exclusivamente a tumores embrionarios.
  • La teoría de la irritación, popular en el siglo XIX, afirmaba que el tumor se formaba en aquellas partes del cuerpo que estaban más expuestas al trauma.
  • Otra teoría supone que el tumor es causado por procesos regenerativos que surgen para eliminar el impacto negativo de los carcinógenos. Este concepto se llama regeneración-mutacional.

Sin embargo, ninguna de las teorías enumeradas puede explicar completamente las causas de todos los tumores malignos.

Síntomas que acompañan a los tumores malignos

Los síntomas específicos dependerán de dónde se encuentra y de los tejidos involucrados en el proceso patológico.

Un rasgo característico de todas las formaciones de cáncer maligno es el aumento progresivo de los síntomas.

Los oncólogos destacan los síntomas comunes para todos los tumores que tienen carácter maligno:

Síndrome de pequeños signos

Los pacientes con neoplasmas malignos a menudo sufren problemas aparentemente incomprensibles:

  • Debilidad.
  • Fatiga.
  • Aumento inexplicable de la temperatura corporal (síntoma que debe alertar al paciente).
  • Falta de apetito (aversión característica a la carne, especialmente con cáncer de estómago).
  • Pérdida de peso.
  • Anemia.
  • Aumento en la velocidad de sedimentación de eritrocitos en un análisis general de sangre (VSG).

En ocasiones, este síndrome aparece temprano, siendo la única manifestación de un tumor maligno.

Otras veces veces se detecta posteriormente en forma de intoxicación del cuerpo.

Dichos pacientes tienen una apariencia «oncológica» característica:

  • Aspecto físico desmejorado (es decir, sufren delgadez extrema).
  • Los tejidos pierden turgencia.
  • La piel se vuelve pálida con tinte ictérico (ictericia).
  • Ojos hundidos.

Esta apariencia del paciente indica la presencia de un proceso oncológico.

Es posible que los síntomas del tumor maligno puedan ocurrir en un período posterior de la enfermedad.

El síndrome de tejido nuevo

El tumor se puede detectar directamente en el área de ubicación como un tejido nuevo.

Es fácil identificar la localización superficial del tumor, en la piel, los músculos.

A veces es posible sondear el tumor en la cavidad abdominal.

Además, el tejido se puede determinar con la ayuda de métodos avanzados de investigación:

  • Endoscopia.
  • Ultrasonido.
  • Radiografía.
  • Tomografía, etc.

En estos casos, se puede ver, mediante exámenes de rayos X del estómago con contraste de sulfato de bario, etc., el tumor en sí o los síntomas característicos del nuevo tejido.

El síndrome de descarga patológica

Las neoplasias malignas siempre provocan la producción de secreciones que no corresponden a un organismo sano.

Puede haber sangrado al sufrir daño en los vasos sanguíneos tumorales.

Su localización depende de donde se encuentra.

Por ejemplo, sangrado uterino o gástrico, expectoración con sangre, aparición de sangre en la orina o las heces, etcetera.

Además, el cuerpo reacciona al tumor, con inflamación en los tejidos circundantes.

Esto se refleja en la aparición de secreción mucosa o purulenta.

Naturalmente, el lugar de la inflamación depende de donde se localiza el tumor.

Si lees cuidadosamente las diferencias entre los tumores benignos y malignos , entonces sabes que los tumores malignos tienen un crecimiento infiltrante.

Es decir, nacen en tejidos circundantes.

La destrucción de los vasos sanguíneos, por un tumor puede causar:

  • Sangrado gástrico con cáncer de estómago.
  • Manchado o sangrado uterino (hinchazón del útero).
  • Secreción hemorrágica (sangrienta) del pezón por cáncer de mama.
  • Hemoptisis o expectoración de sangre (cáncer de pulmón).
  • Derrame hemorrágico en la cavidad pleural (brote de tumor pleural que recubre la cavidad torácica desde el interior).
  • Hematuria (sangre en la orina) por cáncer de riñón.

Si se desarrolla inflamación alrededor del tumor o se encuentra una forma mucosa de cáncer, aparece secreción mucosa o mucopurulenta.

Por ejemplo, en el cáncer de colon.

Los síntomas enumerados reciben el nombre de síndrome de descarga patológica.

Estos signos ayudan a distinguir los tumores: si hay manchas en el seno, podría ser un tumor maligno.

Síndrome debido a trastorno de órgano disfuncional

Las manifestaciones de este síndrome son diversas y dependen de la ubicación del tumor y la función del órgano:

  • Obstrucción intestinal.
  • Trastornos dispépticos (náuseas, eructos, acidez estomacal, vómitos) con cáncer de estómago.
  • Disfagia (problemas al deglutir) con cáncer de esófago.
  • Transito complicado de los alimento por lesión del esófago, conduce a trastornos de la deglución.
  • Lesión cerebral puede provocar náuseas, dolores de cabeza, trastornos mentales.
  • Lesión de la mama lleva a colapso del pezón, dolor, aumento de ganglios linfáticos.
  • Obstrucción del útero conduce a alteración del ciclo menstrual, causando imposibilidad de concebir, etcetera.
  • Lesión ovárica que provoca desequilibrio hormonal en la persona afectada.
  • Daño renal que puede provocar problemas con la micción, hipercalcemia, anemia, edema , etcetera.

Todos estos síntomas son inespecíficos, pero a menudo ocurren en pacientes con cáncer.

Surgimiento de la metástasis

Surgimiento de la metástasis

Las células cancerosas se pueden separar formando nuevos tumores malignos en órganos y tejidos vecinos.

De esa forman, empiezan un proceso propio de división, produciendo nuevas células cancerosas.

Por lo general, las metástasis son similares en estructura al tumor primario, pero en casos raros pueden ser más agresivas.

Las metástasis pueden distribuirse de la siguiente manera:

  • Linfógenas.
  • Hematógenas.
  • Transcelómicas.
  • Otras vías

Se ha establecido que las diferentes vías y la frecuencia de metástasis son características de diferentes tumores.

Por ejemplo, un tumor laríngeo produce metástasis en raras ocasiones.

Pero, un tumor pulmonar se disemina con mayor frecuencia a través del cuerpo durante su detección primaria.

Tipos de tumores malignos

Existen los siguientes tipos de tumores malignos:

  • Carcinoma, se originan a partir de células epiteliales.
  • Sarcoma, se desarrolla a partir del tejido conjuntivo y sus subespecies.

Por lo tanto, el sufijo «- carcinoma» o «- sarcoma», por ejemplo, osteosarcoma, angiosarcoma, etc., se usa para designar formaciones malignas.

Entonces, son tumores malignos:

  • Carcinoma (la base celular son células epiteliales).
  • Melanoma (la base son melanocitos).
  • Sarcoma (ataca el tejido conectivo).
  • Leucemia (células de médula ósea transformadas).
  • Linfoma (se desarrolla en tejido linfático).
  • Teratoma (la base son las células embrionarias).
  • Glioma (la base son células gliales).
  • Coriocarcinoma (ataca el tejido placentario).

Etapas del desarrollo de tumores malignos

Los oncólogos trabajan con una clasificación que incluye cuatro etapas en el desarrollo de los tumores malignos.

Ellas son:

  • La primera etapa se caracteriza por una clara localización del tumor, que se ubica en un área restringida y solamente afecta al órgano. En esta etapa, el tumor no desarrolla metástasis.
  • El desarrollo del tumor en la segunda etapa es grande, pero no va más allá de los límites del órgano. Puede haber metástasis, pero está determinada solo a una cantidad de ganglios linfáticos localizados.
  • En la tercera etapa del desarrollo tumoral, sus dimensiones ya son mayores, se desencadenan procesos de desintegración. Se detectan brotes en la pared del órgano afectado. Se inicia la metástasis múltiples en varios ganglios linfáticos localizados.
  • En la cuarta etapa del desarrollo del tumor, se observan brotes en una serie de tejidos localizados. En la misma etapa, se incluyen las formaciones que producen metástasis a distancia.

El paciente queda expuesto una vez, y permanecen en él hasta el final de su vida.

El tipo más común de cáncer de pulmón en las mujeres es el adenocarcinoma
La etapa no cambia, incluso si no hay recurrencia de la enfermedad.

No se debe confundir las etapa del desarrollo del tumor con los grupos clínicos que se asignan a los pacientes.

También existen cuatro, pero pueden variar según la condición de la persona.

Estos grupos se crean para estudiar de mejor forma a personas con enfermedades oncológicas.

Diagnóstico de tumores malignos

El diagnóstico de tumores malignos se logra mediante exámenes cuando el paciente presenta diferentes síntomas.

Si hay sospechas de proceso oncológico, es remitido al oncólogo. Quien usará distintos métodos para obtener el diagnostico.

Diagnósticos de laboratorio para los tumores malignos

Incluye análisis de sangre, de enzimas y muestras especiales.

Diagnóstico inmunológico para los tumores malignos

El diagnóstico inmunológico incluye la determinación de cuerpos monoclonales que producen hibridomas.

Además, se hace uso de marcadores oncológicos, cuyo número aumenta bruscamente en presencia de un tumor maligno.

Para ciertos órganos, los marcadores oncológicos son específicos.

Por ejemplo, el marcador alfa-fetoproteína se usa para identificar tumores en el hígado, testículos u ovarios.

Un marcador tumoral del antígeno carcinoembrionario se usa para determinar el tumor de mama, etc.

También hay marcadores que permiten determinar qué tejido forman las metástasis si el foco del tumor primario permanece sin detectar.

Técnicas de diagnóstico instrumental

Los métodos instrumentales de exploración dependerán del tipo de tumor que se sospecha en el paciente.

Pueden ser procedimientos de diagnóstico tales como:

  • Métodos de examen endoscópico, tales como colonoscopia, broncoscopia.
  • Ultrasonido.
  • Contraste o examen estándar de rayos X.
  • Diagnóstico de radionúclidos.
  • Imagenes por resonancia magnética.
  • Termografía.

Verificación del diagnóstico oncológico

Para confirmar el tumor maligno, se realiza un examen citológico, que permite ratificar el diagnóstico en el 92% de los casos.

Incluye una citología de base líquida, punciones, biopsias, frotis y escarificaciones.

El examen histológico

Permite determinar la probabilidad de un tumor maligno en el 99.8% de los casos.

Para llevar a cabo un examen histológico, se realiza una biopsia, es decir, se toma una muestra de tejido del paciente con el fin de estudiarla.

El tejido puede obtenerse mediante punción, o tal vez por extirpación total del tumor para su posterior estudio.

Sin embargo, no se debe realizar una biopsia con melanoblastoma.

Cualquier daño a este tipo de tumor puede provocar aceleración en su crecimiento.

Diagnóstico diferencial de un tumor maligno

El tumor maligno difiere del tumor benigno por:

  • Tasa de crecimiento acelerada.
  • Superficie tuberosa.
  • Aumento en la densidad.

Muy a menudo estos tumores son inmóviles, carecen de límites claros y están conectados con la piel.

Por otra parte, los ganglios linfáticos sufren agrandadamiento, pero sin causar dolor.

Tratamiento de tumores malignos

El tratamiento de tumores malignos debe ser extremadamente rápido.

Es posible llevar a cabo terapia hormonal, pero dependerá de si los tumores son dependientes de hormonas.

Además, el tratamiento de tumores malignos se puede llevar a cabo mediante:

  • Quimioterapia.
  • Radioterapia.
  • Inmunoterapia.

Todos estos métodos se pueden aplicar por separado y / o en combinación uno con otro.

La quimioterapia y la inmunoterapia son incapaces de frenar el avance de la metástasis.

Puesto que se relacionan con los métodos sistémicos de tratamiento.

Entonces, las opciones en presencia de un tumor maligno son las siguientes:

Terapia radical

Extirpación del tumor y en la medida de lo posible de parte del órgano afectado.

Además, se deben eliminar los ganglios linfáticos y las células adyacentes.

Sin embargo, al identificar un tumor de cuarta etapa, no se puede realizar la operación.

Terapia paliativa para los tumores malignos

Si no se puede realizar la operación, se proporciona tratamiento paliativo como ayuda al paciente.

De tal forma que se prolongue la esperanza, así como mejoría en la calidad de vida.

Si se logra extirpar el tumor, podrían quedar ganglios linfáticos, que pueden ser tratados mediante otros métodos, por ejemplo, la radioterapia.

Esto ayuda a ralentizar la progresión de la la enfermedad.

Intervención quirúrgica sintomática

La cirugía tiene como objetivo eliminar el síntoma principal.

De tal forma que se controle la amenaza directa para la vida del paciente, por ejemplo, por obstrucción intestinal.

El tumor no se elimina del cuerpo.

En cuanto a la terapia de radiación, la fuente de radiación puede ser rayos X, gamma, alfa y beta.

Responden bien a la radioterapia los siguientes neoplasmas malignos:

  • Linfoma de células.
  • Cáncer de piel.
  • Laringe.
  • Bronquios.
  • Esófago.
  • Cuello del útero.

Dosis y modo de exposición se deben seleccionar para cada paciente individualmente.

Pueden ser:

  • Intracavitaria.
  • Intersticial.
  • Irradiación externa.

Sin embargo, debes saber que la radioterapia una vez que se aplica al cuerpo humano deja rastro.

Casi siempre se asocia con una serie de complicaciones. En estos casos, los médicos aconsejan necesariamente a cada paciente.

La quimioterapia se reduce a un efecto medicinal en el tumor. Lo que se puede lograr al aplicar diferentes drogas.

Las cuales se prescriben según las necesidades de tratamiento:

  • En combinación con otros tratamientos.
  • Antes de realizar la operación para aumentar la eficacia de una intervención programada.
  • Como procedimiento paliativo.

Para llevar a cabo la quimioterapia se usan drogas tales como:

  • Citotóxicas (Vinblastina, embihina, ciclofosfamida, etcétera).
  • Antibióticos antitumorales (Doxorrubicina, mitomicina, mitoxantrona, etcétera).
  • Antimetabolitos (Mercaptopurina, pentostatina, etcétera).
  • Agentes hormonales (que se seleccionan teniendo en cuenta la localización del tumor).
  • Agentes platino (Platidiam, cisplatino, y así por el estilo).

La inmunoterapia también incluye varias opciones, entre ellas:

  • Inmunoterapia no específica (no siempre funciona).
  • Aplicación tópica de vacunas.
  • Administración de células con efecto citostático y citotóxico.
  • Administración de proteínas (como factores de crecimiento hematopoyético).
  • Inmunoterapia específica (administración de vacunas contra el cáncer y sueros ).

Preguntas más frecuentes en torno a los tumores malignos

  • ¿Es posible ver un tumor por ultrasonido, rayos x o fluorografía? Todos estos métodos de examen son capaces de «ver» la existencia de un tumor, pero, es imposible determinar si es tumor maligno mediante dichos estudios. Se requieren técnicas de diagnóstico adicionales.
  • ¿Puede un tumor benigno volverse maligno? Sí, no solo es posible, sino que este proceso se produce con bastante frecuencia y se llama malignización.
  • ¿Es posible notar dolor al pulsar sobre la zona donde se localiza un tumor? El dolor al presionar un tumor canceroso se nota solamente en las últimas etapas de su desarrollo.
  • ¿Existe tumor de médula ósea? No existe algo como tumor de médula ósea, pero células atípicas pueden afectar la médula ósea. En este caso, los médicos hablan de enfermedad oncológica del tejido mieloide (hematopoyético, que forma la sangre).

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Los tumores tumores por lo general son letales.

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